lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Cómo hay qué hacer para no hacer?

Es muy sencillo. Piensa en todas esas cosas que a lo largo de tu vida te han atormentado. Después, deja de comer un poco y así tu organismo no tendrá energía ni para hablar. Posteriormente, revisa tus tareas pendientes y piensa en lo complicadas que son. Luego, si no te queda tiempo, intenta hacerlas para darte cuenta de lo bruto que eres para ello y listo...

... y así es como hay que hacer!

¿Cómo hay que hacer para asesinar lentamente unos pollitos?


El procedimiento es sencillo. Sólo necesitas anilina, colorantes vegetales de tu antropocéntrico color favorito y pollitos inocentes que sólo quieren decir 'piiiii' sin cesar recién nacidos.

Calientas la anilina a unos 40 infernales grados centígrados, considerando que la temperatura corporal de un pollito es de alrededor de 39°C. Es nadamás como si metieras la mano a tu café recién salido de la máquina. Luego, la mezclas con el colorante del que quieres pintar al pobre pollito. ¡Ah! Pero con cuidado, porque la anilina es tóxica. Digo, el pollito nos vale madres, pero tu usa guantes para que no te pase nada.
Ahora toma tu pollito y mételo en una cubeta con agua tibia como si estuvieras remojando un trapo inerte para que no se muera tan pronto y sufra un poquito más. Después, lo metes a la cubeta que está un grado más arriba de su temperatura normal unos traumáticos segundos. Cuando lo saques ya estarán dañadas sus plumitas calientitas de recién nacido para verse bonitas para ti, maldito humano egoísta.
Si te preocupa que te dure un rato tu pollo pintado para exhibirlo como trofeo del raciocinio que tu especie te dio, después de pintarlo mételo en una incubadora u otro lugar igual de calientito para que termine de secarse... No creas que para que no le de frío, ¿eh? Es nadamás para que se seque...

... y así es como hay que hacer!